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Final feliz de Izalco (29-07-07)

Izalco

El 18-12-2000 me decidí a adoptar a Izalko, macho, edad no segura pero que no superaba el año, y cruce de ???, pero nunca me importó. Nunca he visto un perro feo, a lo mejor gracioso de ver.

Desde pequeña siempre había querido tener un perro, pero siempre escuchaba la misma canción, y esa canción era que hasta que no fuera mayor y tuviera mi propia casa que me olvidara. Pero cuantas vueltas da la vida, con los años mis padres no sólo aceptaron a Izalko en casa sino que dos años antes que el perro, llego Benito el gato de mi hermana. Al juntar al perro y al gato ya adultos, tuvimos problemas de adaptación en casa, pero pronto cada uno ocupó su lugar, aunque nunca se llevaron bien. Izalko vino cargado de energía y estaba dispuesto a destronar al gato.

El día que adopté a Izalko fui al antiguo albergue de San Agustín de Guadalix para ayudar a pasear a los perrillos con mi hermana y su amiga, sin tener pensado adoptar a un perro, pero nuestra sorpresa fue cuando vimos a Izalko en los brazos de una voluntaria. Nos hizo mucha gracia porque parecía una ratilla gigante. Estuvimos jugando con él, todavía no levantaba las orejas (cada una miraba a un sitio). Nos recordaba a un doverman en miniatura.

Ese mismo día firmé los documentos para adoptar a Izalko, aunque no me lo pude llevar hasta la semana siguiente. A la semana siguiente fuimos a por él, y todavía recuerdo el viaje que nos pegó hasta llegar a casa, parecía una fábrica de bombas fétidas, era insoportable. Este camino a casa fue el prólogo de todos sus viajes en coche.

También debo decir que no todo fue un camino de rosas, al principio tuve problemas con su comportamiento, a pesar de su tamaño era bastante dominante, pero con la ayuda de varios voluntarios de Anaa pudimos encaminarlo a su socialización.

A pesar de esos momentos malos, nunca tiré la toalla y me alegro muchísimo de no haberlo hecho.
Todo lo que tenía de cabezón lo tenía de listo. Muchas veces mi abuela me decía que parecía mentira que pudiera entender tantas cosas. Si le preguntabas por su pelota y su muñeca enseguida se ponía en búsqueda y al ratillo ya lo tenias allí, cargando con todo en la boca.

En noviembre de 2006 a mi padre le detectaron un cáncer y en diciembre paso por quirófano. El ingreso en el hospital se prolongó hasta febrero. En éste tiempo mi padre despertó varias veces en la UVI, cada vez que despertaba hacía recuento con la vista de la familia a través de la ventana, al final siempre preguntaba por el perro y el gato. Uno de los días de la UVI, los médicos nos recomendaron que le habláramos de recuerdos alegres y bonitos que él pudiera recordar, ya que estaba en la frontera de poder hacer intento por despertarse o seguir dormido. Ese día decidimos poner una grabación de ladridos de Izalko que teníamos grabados en el móvil. Creo que fue lo mejor que pudimos hacer, intentaba abrir los ojos aunque veíamos que no tenía fuerza para hacerlo. Es alucinante lo que te puede ayudar tu perro. Al llegar mi padre del hospital, Izalko no se separaba de los píes de la cama, parecía su ángel protector, de vez en cuando le chupaba la mano y de vez en cuando también acorralaba a algún familiar porque no quería que se acercasen.

Bueno dejando los momentos más tristes, cuando llegaban las vacaciones, era el primero que se subía al coche. Si tocaba Murcia, iba a la playa buscando la sombra y haciendo hoyos en la arena para buscar la humedad, y si tocaba pueblo, ya sabía que iba a ser el rey de la casa, ladraba a los gatos en la buhardilla, se tumbaba en mi cama, por las mañanas buscaba el sol en la terraza o se iba a pasear con mi abuelo al campo.
Y fue aquí, en el pueblo, donde se lo pasaba tan bien, donde murió atropellado el 12 de abril.

Me he decidido a escribir ésta carta para hacer un pequeño homenaje a mi pequeño-gran perro, que nos ha acompañado a mí y a mi familia durante todos estos años. Quiero hacer una referencia a una frase de Roger Caras, que hace un resumen de lo que he querido expresar en esta carta: "Los perros no son toda nuestra vida, pero son quienes la completan".

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