• Español (spanish formal Internacional)
  • Deutsch (DE-CH-AT)
home Adopcion Finales felices

Final feliz de Lorenzo (16-07-07)

Lorenzo

Hola a todos.Me llamo Lorenzo, aunque en casa soy Morlito o Morlín.

Yo aparecí tirado en un contenedor, dentro de una caja de cartón, junto con mis dos hermanitas, Lili y Laila..Teníamos los ojos cerrados, porque éramos muy pequeños, y mucha hambre. Nos criaron a base de biberones, achuchones y miles de besos, y como éramos muy glotones salimos adelante sin problemas. Pero pronto se vió que yo tenía un problema: No podía hacer pis yo solito, y me tenían que vaciar la vejiga a mano.
Así que mis hermanitas se fueron a Alemania, y yo me quedé aquí, porque me tenían que seguir ordeñando hasta que me operaran. Fueron cuatro operaciones, pero ahora estoy estupendamente.
Cuando llegó mi turno para ir a Alemania, a mi mamá humana casi le da un patatús. Después de todo lo que hemos pasado juntos no quiere separarse de mí, ni lo de ella.
Así que aquí sigo, hecho un gatazo guapísimo y feliz.

En casa desempeño una tarea importante: soy el lazarillo de Tigrín, que es ese gato de rayitas que aparece y que es ciego. Cuando llegó a casa este verano, recogido de la M-40, era un pinguito: Uno de sus ojos estaba a punto de reventarle por un glaucoma, tenía una pata rota, y………problemas para orinar debido a unos cálculos . Por si esto fuera poco, nos dimos cuenta de que el esqueletillo viviente era ciego.

Tras el lanzamiento de varias maldiciones (muchas maldiciones) contra cierto tipo de gente, mis papás humanos empezaron inmediatamente a atenderle: Gotas, pomadas, pastillas, dieta especial. Posible operación para quitarle el ojo. Más gotas. Veterinarios por aquí, pruebas por allí. Nuevas gotas. Muchas más gotas.
Todos le animamos mucho, y finalmente conseguimos salvar su ojo (no de la ceguera, de la operación).

Cuando ya estaba mejor y empezó a andar, yo le enseñé la distribución de la casa, para que no se perdiera, y dónde tenemos la bandeja, la comida, etc.
También le enseño maldades, como sacar la tierra de las macetas, trepar por los ficus y jugar a Tarzán, hacer lucha grecorromana, y morderles las canillas a los perros de casa (cariñosamente, eso sí)

Tenemos muchos juguetes, pero lo que más nos gusta son los ratoncitos. En casa hay unos que se mueven solos, pero no nos dejan jugar con ellos. Es lo único que tenemos prohibido.

Quiero daros las gracias, a todos los que formais Anaa, por darnos una segunda oportunidad y solucionarnos la vida.
Y a mis colegas del albergue desearles que tengan la misma suerte que nosotros, o mejor todavía.
Miaus para todos.
“Morlín El Encantador”

© Copyright 2009 ANAA. Todos los contenidos e imágenes de este site son propiedad de ANAA, para cualquier solicitud de material o contenidos escribe a web@anaaweb.org