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Historias para no dormir

Afro: Esto ocurre por llegar tarde

23-06-13

Afro: Esto ocurre por llegar tarde

"Ver un gato en la calle es algo normal", se puede llegar a escuchar de alguna persona, pero lo triste es que ni siquiera gastamos un segundo en pronunciar esta frase ni en pensarla... ver un gato en la calle forma parte del decorado de calles, parques, pueblos, ciudades... y si, un gato salvaje, puede y debe vivir en su hábitat pero siempre que sea en condiciones, teniendo comida, cobijo, estando a salvo de coches y personas y sobre todo estando esterilizando... 

El control de las colonias felinas es indispensable para evitar camadas y transmisión de enfermedades. El que en un gato salvaje pueda estar así depende de nosotros, de las personas que igual que se encargan de alimentarlos, cuiden también su salud y bienestar
El gran problema de muchas de las colonias felinas es que están "controladas" por personas que solo alimentan y no solo se niegan a esterilizar, sino que cuando los gatos están mal, se niegan a llevarles a un Veterinario o a una Protectora por el final que puedan tener... estas personas no piensan en el animal, piensan en si mismas, en el dolor que les causa dejar de ver a ese gato o que se acabe eutanasiandolo por estar enfermo.
Este es el caso de Afro, un gato al que su cuidadora quería con locura, se dejaba tocar por ella, no sabemos si era salvaje o algún día llegó a ser un gato casero al que sus irresponsables dueños abandonaron en este colonia, algo que por desgracia suele ocurrir muy a menudo y que es horrible para un gato sociable.
Cuando nos llegaron las fotos de Afro por primera vez, vimos que tenía heridas en su cuerpo y que estaba delgado, la persona que nos dio el aviso, voluntaria de ANAA,  nos contó que había desmejorado mucho y que ella pensaba que estaba enfermo... inmediatamente le dijimos que nos hacíamos cargo de él... ella se puso manos a la obra pero desde ese momento su "alimentadora" no solo no colaboró en su captura (algo indispensable ya que el gato confiaba solo en ella), sino que se dedicó a frustrar cada intento.
Pasaron 3 semanas desde entonces y ya por fin, se dejó coger "a mano" por nuestra voluntaria... estaba tan enfermo y tan agotado, que se rindió... cuando Afro llegó a nuestro Centro de Adopción la imagen fue desoladora: un gato que no paraba de emitir maullidos de dolor, una mirada que se nos clavó a todas en el corazón... cada caricia que le dábamos era un maullido de agradecimiento y a la vez de ayuda para que acabásemos con su sufrimiento.
Llegó caquéxico, con la boca destrozada... era imposible que hubiese podido comer, ni siquiera tragar, el hígado destruído, un olor indescriptible que salía de dentro de su cuerpo que indicaba estar putrefacto...
Lo primero que salió es que era positivo a leucemia felina... todo apuntaba a que gran parte de su sufrimiento era por esta enfermedad, una enfermedad que solo da la cara cuando están a punto de morir,  en el caso de Afro esta agonía duró muchas semanas, semanas que podíamos haberle ahorrado... 
Esta enfermedad y la inmunodeficiencia son normales en  una colonia no controlada y sus cuidadores nunca llegan a comprender lo importante que es tomar la decisión de acabar con esta sufrimiento cuando llega el momento, son muchos los gatos que nos llegan en estas condiciones, gatos salvajes que jamás han aceptado una caricia humana y que cuando llegan a nuestro Centro están tan destruidos que se dejan acariciar, coger y hacer de todo sin sedarlos.
Nadie tenemos poder sobre la vida de nadie, pero está en mano de los que nos hacemos llamar humanos, tener la humanidad de no mirar hacia otro lado cuando vemos a un animal abandonado, pero lo que es completamente inhumano es no ayudar a acabar con el sufrimiento de seres que dependen de nosotros.
Afro fue llorado por todos los que le conocimos, su cuidadora, la voluntaria que tanto luchó por cogerle y por las que aquí en ANAA le conocimos apenas 15 minutos... todas tenemos su mirada clavada en nuestra alma y sus maullidos lastimeros aún se oyen en nuestra mente... Descansa en paz pequeño...
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