Agüelo

Agüelo

Agüelo era ya un perro mayor cuando llegó a ANAA. En los huesos, con estrés y el agravante de la edad, necesitaba urgentemente una casa. Parecía estar siempre alerta, pendiente de todo. Cuando lo que le hacía falta era tranquilidad y descanso. Los pequeños paseos por los alrededores siempre ayudaban. Iba genial con la correa y era muy sociable con otros perros, pero de vuelta al chenil, la tristeza volvía.

Hasta que un día alguien se fijo en esas orejas enormes, esos ojillos sabios y esas patitas. Sus pequeños achaques de cadera y corazón no impidieron que el amor fluyera. Y lo que comenzó como una bonita adopción ahora es una vida nueva para Agüelo y su familia.

Allí tiene el calorcito que sus huesos necesitan y una enorme cama digna del gran perrazo que es. Con paseos diarios y moderados se mantiene en forma y su corazón late feliz y controlado cada día. Su familia nos cuenta que han llenado la casa de alfombras en puntos estratégicos, ya que si se resbala se asusta. Y es que este yayete batallitas también tiene derecho a que le extra mimen. Pero si hablamos de mimos, es la abuela la que lo tiene más consentido. Se despiertan a las 07:00 para pasear e ir a ver a sus amigas las cabras y los caballos. Una agotadora rutina social que finaliza en casa, con una siestecita, en una enorme cama, en su hogar. En el que siempre debiera haber estado.

Gracias por dar una segunda oportunidad a Agüelo y hacer de su nueva vida, un final feliz.

7 Comments
  • Lola
    Posted at 13:16h, 23 abril Responder

    Que gusto poder escuchar historias con un final tan feliz!!!! Gracias por compartirla. Guelo, que alegría. Que ese bienestar que te han brindado esas personas tan maravillosas sea para mucho tiempo.

  • Mariajesus
    Posted at 15:13h, 23 abril Responder

    Verdaderamente eso es amor

  • toni
    Posted at 17:29h, 23 abril Responder

    Me ha emocionado la historia y me alegro mucho que tenga una segunda oportunidad y q conozca el cariño

  • Maria Angeles Navarro Bartolozzi
    Posted at 19:21h, 23 abril Responder

    Se le ve feliz a este Agúelo y me ha emocionado su historia. Pero espero acercarme un día, cuando nos dejen salir, con mi perrona Josefina. A hecho dos años que la adopté y es la reina de la casa, como su compatriota perruno.. Ella me despierta a las 8 para salir a pasear, pero se le va notando la edad. En junio cumplirá 13 y espero que como Agúelo cumpla algunos más.

  • Rosa Catalán
    Posted at 20:57h, 23 abril Responder

    Me ha emocionado la historia de Ágüelo, y me alegra muchísimo que haya encontrado este hogar con gente tan buena y generosa. Felicidades a todos!

  • Pilar
    Posted at 22:48h, 23 abril Responder

    Cuando leo historias como esta, me reconforta saber que todavía quedamos personas “Humanas” que nos preocupamos cuando conocemos o nos encontramos con casos como este.
    Es muy parecido a mi caso, solo que yo lo recogí de un campo abandonado en un pueblo de Badajoz y debía de ser muy joven (alrededor del año), también es un pastor alemán y cuando lo recogí estaba penoso, desnutrido, con filaria, lehismania, un testiculo alojado en el abdomen, con el cuerpo lleno de perdigones y con todos los miedos que puedan existir.
    El día 19 de abril fué su cumpleaños con nosotros (6 años).
    Esperamos disfrutar muchos años más juntos y poder compensar todas las penurias que haya podido pasar en el tiempo que estuvo vagando por ahí solo y maltratado.
    Se llama URKO y le queremos, cuidamos y mimamos todo lo que está en nuestras manos.
    Enhorabuena a esa familia que acogió a AGÚELO y ha sabido lo que es el amor incondicional de un peludo.
    GRACIAS

  • Irene
    Posted at 00:43h, 25 abril Responder

    Qué gran noticia! Bravo por Agüelo y su nueva familia!

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