ANAA presenta a… Sonnia y Kampeon

ANAA presenta a… Sonnia y Kampeon

Sonnia y Kampeón, dos grandes de ANAA esperando su segunda oportunidad

Quién nos íba a decir hace un año, que dos de nuestros perros invisibles, iban a volver a ANAA y que iban a ser dos perros que convivieron años juntos.

Sonnia sólo estuvo en acogida un año de los siete que lleva en el Centro de Adopción (entró siendo una cachorra de 10 meses).

Fue super doloroso para toda la familia que formamos ANAA el volver a verla en un chenil cuando pensábamos que ya nunca volvería…

Como todos los que vuelven, ella no entendía qué hacía de nuevo aquí, pero Sonnia es una de las perras más equilibradas y fuertes mentalmente que han pasado por nuestra Asociación; cualquier otro animal habría empezado con problemas de comportamiento o esteriotipias, pero ya pasado el duelo, volvió a ser la cachorra que nunca ha dejado de ser.

El problema de Sonnia es ser perra de presa y tener displasia, de ahí que la gente prefiera elegir otro aunque ella sea una perraza de bandera.

Kampeón (en su ex familia Jarván), fue devuelto después de 3 años hace muy poco.

Cuando le sacó de la calle nuestro Equipo de Rescates, era un perro salvaje pero se convirtió en un perro normal gracias a la terapia pero sobre todo gracias a su amiga perruna.

Antes de Sonnia, tenía miedo y terror a los humanos, costó mucho el poder ayudarle, pero fue nuestra pequeña con su gran amor a los humanos, la que hizo que Kampeón comenzase a observar y dar su pata a torcer y empezar a dejarse ayudar entendiendo que no todos los humanos son malos y a partir de ahí su terapia dio fruto.

Un día vino una familia y le quiso dar a Kampeón una oportunidad, tuvimos muchos miedos por si algo salía mal o lo peor: por si se escapaba, pero tod@s arriesgamos en esta adopción y salió muy bien y terminó de convertirse por fin en un perro seguro y feliz.

Pero después de tres años, su familia ya no tenía la rutina que este perro necesita.

Su vida cambió, no paraba de pasar gente diferente por su casa y Kampeón que siempre ha sido y será un perro sensible, empezó de nuevo con inseguridades y su familia no quiso seguir con él, ya era un problema que no podían ni querían asumir.

Fue todo un mazazo y podemos decir que lo ha pasado muy muy mal la semana que tuvo que estar en cuarentena.

Cuando lo entregaron y vio donde estaba se puso a temblar y a nosotros se nos partió el corazón como tantas veces, pero esta vez fue más duro que nunca por ser quien era.

Nuestra única ilusión, era que ahí, a pocos metros, sin él saberlo, estaba su Sonnia, su amiga, su compañera, su maestra de vida, que habían devuelto también meses antes…

El día de la mezcla estábamos muy nerviosas de la emoción del reencuentro…: Kampeón estaba asustado después de la cuarentena y Sonnia mosca porque de repente la dejamos sóla en su chenil sin el compañero con el que llevaba unos días…

En cuanto les juntamos, Kampeón pasó de estar tenso a en 2 minutos olerla y volverse loco de alegría… fue como si pensase “esas caderas me suenan”…

Sonnia tardó algo más, ella se hace siempre de rogar y regaña antes de oler… la verdad es que le costó y cuando ya les soltamos en los patios de recreo, Kampeón no paraba de seguirla y hacer tonterías y ella no paraba de regañarle pero por fin, se dio cuenta de que era él y desde entonces vuelven a ser inseparables.

Para nosotros es duro, recorrer los pasillos y verles de nuevo encerrados, es como si nunca hubiese pasado el tiempo y aunque duele verles en el Centro, sabemos que se tienen el uno al otro y que como son los animales, se conforman con lo que tienen y viven felices con ello.

Sus ladridos al unísono cuando pasamos por su lado, son música alegre y a la vez triste para los que les conocemos desde el principio, pero como ellos, tenemos que seguir y aprender a vivir con los finales tristes.

Sin embargo aún les queda mucha vida y esperemos que su final esté en un hogar y quien sabe si el destino caprichoso hará que esta vez sea juntos

Quizá este revés de la vida tenga un motivo y es disfrutar de su jubilación en el mismo hogar…

No hay mejor pareja y sería el final que les/nos haría olvidar las penas de sus historias

Juntos o separados no hay nadie que lo merezca más, no podemos dejar que pase más tiempo por ellos

Si quieres venir a conocer a tan maravillosa y original pareja, escríbenos y estaremos orgullos@s de presentártelos.

Te esperamos en ANAA

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