FINAL FELIZ DE CHIKA Y SURO

Final Feliz Chika y suro

FINAL FELIZ DE CHIKA Y SURO

UNA DE LAS GRANDES ADOPCIONES DE ANAA, CHIKA Y SURO

La vida de Chika, una perra rescatada de la calle con terror al ser humano, se cruzó con la de Suro, un granujilla sociable y atrevido.
Pero ambas vidas habían sido duras, Suro también apareció solo en el campo en malas condiciones y en los huesos, seguramente abandonado.

La gran idea de nuestra compañera de adopciones Delia, junto a una maravillosa familia hicieron el resto. Ambos se fueron juntos a su nuevo hogar. Es una decisión genial adoptar a un perro tímido junto a uno sociable, pues le ayuda a afrontar los retos humanos que le vienen por delante y a confiar más en su familia.

Y así fue. Llevan dos años juntos, en los que sus adoptantes nos han estado informando de todos los avances:

Pues están muy bien los dos. Cada uno con sus cosas nuevas cada día.
Argos (Suro) está muy contento. Por las mañanas pasea y se porta bien. Ya hemos aprendido los dos a jugar y él tiene mucho cuidado conmigo, así que corremos por la parcela, jugamos al escondite y tiene juguetes para morder porque es algo que necesita mucho para descargar energía. Escarba. No ha dejado un arriate sin tocar, pero no nos importa porque las plantas están en alto y no las toca. Ya hace tiempo que come su nuevo pienso, las cacas son sólidas y están bien y ha cogido unos kilos (ya está en su peso). Con la medicación no hay problema. Se acostumbra bastante rápido a nuestras rutinas, ya ladra cuando oye cosas en la calle y cuando vino mi hermana con su familia todo fue muy bien.

Chica va despacio, pero va. Yo creía que se había estancado porque se niega a estar de pie a nuestro lado, pero ayer me dio una sorpresa: estas dos mañanas mientras jugaba con Argos alrededor de la parcela Chica nos ha seguido dando la vuelta varias veces. Parece una nadería, pero antes era imposible, si estábamos cerca, se echaba al suelo y ya no se movía. Come y bebe bien y las cacas son normales. Hace ejercicio por las noches. Duermen los dos fuera, tienen la terraza abierta y desde mi ventana la veo dar vueltas corriendo con el rabo en alto. Y corre rápido. También ha ladrado un par de noches. De peso creo que está bien, cuando se levanta se la ve estilizada (yo creía que era más rechoncha, pobre). Empieza a estar un poco más suelta en nuestra presencia: se tumba de lado, no se pega a la pared, no se asusta si pasamos junto a ella… Sigue prefiriendo el pasillo, pero ahora ya toma ella la iniciativa si le apetece salir (antes había que darle un toquecito detrás y decirle “Vamos”, ahora sale cuando le apetece).

Ambos empiezan a acostumbrarse sin problemas a que cuando nos vamos, siempre volvemos. Se llevan bien, aunque Argos a veces es demasiado enérgico y ella se esconde tras un geranio que hay en el arriate pero luego sale enseguida.”

Primer mensaje que nos llegó, unos días más tarde de irse


Nos llenó de esperanza y alegría ver las ganas que tenían de hacerles felices. Chika era una perra con la que había que ir muy despacito y parecía que lo estaban haciendo genial.
Hace un par de meses nos llegó otro mensaje sobre cómo les está yendo ahora y queremos compartirlo con vosotros:

“Tengo buenas noticias de Chica. Por cuestiones de la vida me quedé con una cachorrita de una amiga (en febrero hizo un año) y es lo mejor que le ha pasado porque se puso muy contenta. Desde entonces está mucho más cariñosa y ya no se pone nerviosa cuando viene gente. Me deja acercarme ya en la calle, me da la bienvenida siempre que llegó a casa y con los que vivimos habitualmente está muy tranquila. Le gusta entrar en casa por las noches y se extiende en el pasillo todo lo larga que es.
Ahora con los cierres y demás no puedo estar sola, que es cuando más avanza, pero me he dado cuenta de que es una perrita que necesita tiempo para avanzar segura. Hay que estimularla (cosa que hago a diario), pero le cuesta. Ya ha empezado a jugar conmigo, además de con Tilde (la nueva) y Argos. Quiere muchísimo a la cachorrilla.

Argos está en tratamiento por una diarrea crónica. Está con el pienso z/d y lleva dos días ya mejor. Argos tuvo un poco más de reticencia con Tilde, pero con paciencia se han empezado a querer y ahora son inseparables. Con la nevada disfrutaron muchísimo (a Chica le daba susto al principio, pero luego bien).

Familia de Chica y Suro


Gracias, de verdad, por esta gran historia que nos hace ver que por muy dura que haya sido su vida anterior, siempre hay un final feliz esperándoles.
Por ANAA pasan miles de animales con miedo al ser humano y con ganas de derribar muros para ser felices, tan solo hace falta nuestra ayuda y grandes familias para devolverles la vida.

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