• Español (spanish formal Internacional)
  • Deutsch (DE-CH-AT)
home Actualidad Historias para no dormir

Historias para no dormir

Jenhy Se dejó morir

12-02-14

Es horrible encontrarse un animal abandonado, pero una vez rescatado, llega a ANAA y curamos sus heridas físicas y del alma y nos dejamos la vida, el cerebro y el corazón en buscarles el mejor final, la mejor casa que le haga olvidar todo su pasado.

Hacemos entrevistas y exigimos muchísimo, lo reconocemos, pero solo los que estamos en este “mundillo” vemos como llegan nuestros animales y no queremos cualquier familia para ellos.

Jenhy y Lisapiu llegaron a ANAA de bebes, cada una con una historia triste como todos los animales que llegan a nuestro Centro. Una persona adoptó a ambas, todo parecía perfecto pero a los 2 años nos las devolvió… qué más dan los motivos? Los motivos siempre son personales, nunca tienen la culpa los animales pero son ellos quienes pagan las consecuencias…

Los animales de ANAA, de por vida, tienen de nuevo en nuestro Centro su casa, pero una vez que vuelven aquí y su adoptante (ese adoptante con el en que su día estuvimos horas y todo parecía estupendo), se va y se ha quitado el “problema” de encima, nosotros comenzamos a vivir y sufrir el calvario y la depresión en la que se sumergen.

La mayoría de las veces son fuertes y gracias al esfuerzo y cariño de todos los trabajadores y voluntarios, terminan queriendo luchar y sacan fuerzas para volver a creer en el humano y al final siempre conseguimos que vuelvan a otro hogar…

… Pero algunas veces, los animales devueltos no quieren seguir luchando y no podemos hacer nada… ni los cuidados Veterinarios, ni los besos, ni los abrazos hacen que ese animal quiera seguir viviendo… para Jenhy, el abandono de su hogar, de la que era su dueña, le mató… dejó de comer, dejó de brillar su mirada… la ingresamos, lo intentamos todos pero ella ya no quería seguir y nos abandonó.

Nadie! nadie sabe el dolor tan inmenso, tan indescriptible por el que pasamos cuando esto sucede…. Si, son pocas las veces que ha ocurrido, pero ocurre y nunca se olvida. Es un dolor desgarrador, una mezcla de rabia e impotencia que nunca se cura.

Para los que estamos en protección animal, estas heridas son muchas veces, las que hacen plantearse tirar la toalla, dejar de sufrir y vivir en la inopia ajeno a lo que sucede cada minuto de cada día, porque cada minuto se abandona un animal, porque cada minuto un animal muero solo….

Jenhy, me avergüenzo de ser un animal humano, te pido perdón en nombre de mi especie y espero que allá donde estés seas por fin libre y feliz, espero que te hayas encontrado con otros de nuestros niños que se fueron en tus mismas condiciones, abandonados por sus dueños en una jaula sin remordimientos, ni lágrimas.

Nosotros os seguimos llorando y queriendo…. Y sobre todo jamás os olvidaremos

© Copyright 2009 ANAA. Todos los contenidos e imágenes de este site son propiedad de ANAA, para cualquier solicitud de material o contenidos escribe a web@anaaweb.org